OXFAM Intermon : Una realidad cercana.

Hace unos días salía a la luz el escándalo sexual que relacionaba a algunos miembros de la ONG Oxfam vinculados con la filial de la organización en Reino Unido tras el terremoto de 2010 que dejó Haití devastado y donde murieron más de 220.000 personas y más de 300.000 fueron heridas.
El diario The Times publicó las conclusiones de un informe interno de la ONG que revelaba que ciertos trabajadores, incluido el director de Oxfam en Haití, Roland van Hauwermeiren, habían contratado prostitutas -algunas probablemente menores- a las que ” invitaban” a sus apartamentos apodado por ellos mismos como ” casa de putas” para formar orgías .
Y es que, en cada tragedia, en cada guerra y en cada momento destructivo que haya podido generar el hombre o la naturaleza, implica casi de forma imperativa , que haya mujeres prostituidas.

Sólo tenemos que echar un vistazo hacia atrás y recordar a las “mujeres consuelo” durante la II Guerra Mundial.
Las Mujeres Consuelo era la denominación eufemística utilizada para definir a las mujeres que eran obligadas a ser esclavas sexuales durante la Segunda Guerra Mundial. La mayoría de las mujeres recluidas en estas estaciones eran engañadas bajo el reclamo de puestos de trabajo en labores de enfermería, nada hacía presagiar que serían reclutadas y retenidas para ser explotadas sexualmente por los militares japoneses.

Las fuerzas del ejército japonés consideraron que era de extrema necesidad este tipo de estaciones para prevenir violaciones y enfermedades venéreas con la excusa de que El Ejército Imperial , temía que el descontento de las tropas pudiera transformarse en una revuelta o un amotinamiento. Mujeres utilizadas como reclamo de satisfacción sexual para los hombres de guerra, bajo la excusa peregrina de evitar revueltas entre los hombres por la falta del sexo. Este tipo de “estaciones sexuales” ocasionó que miles de mujeres y niñas fueran secuestradas, vendidas o engañadas para formar parte de un reclutamiento explotador donde a medida que pasaba el tiempo iba empeorando la situación, ya que eran los propios militares quienes exigían a las autoridades locales la previsión de mujeres en burdeles.

Extorsionadas por el ejército, cuando las familias eran retenidas, se les ofrecía a las mujeres jóvenes “voluntariado en el Cuerpo de Servicio Patriótico” a cambio de la liberación de sus familias. Por el camino eran esterilizadas y violadas, convirtiéndose en mercancía sexual.

La falta de documentos oficiales ha hecho difícil estimar el total de mujeres de consuelo. La Comisión Internacional de Juristas cita estimaciones de los historiadores de entre 100. 000 y 200. 000 mujeres.

Corrieron la misma suerte las mujeres durante la Guerra Civil donde los crímenes sexuales contra la población femenina se cometieron en primera línea, junto a los fusilamientos sobre el terreno y el saqueo de las propiedades. Las mujeres son violadas dentro del ardor destructivo y, normalmente, asesinadas con posterioridad haciéndose habituales las violaciones en grupo y las de menores.

Aunque no tenemos que irnos muy lejos , en 1998 los hutu abusaron de las mujeres tutsi en Ruanda y son todavía masivas las violaciones en la región del Kivu, al este de la República Democrática del Congo (RDC) ,o durante el Katrina donde se pudieron recoger testimonios de personas que habían visto violar a mujeres en mitad del desastre del fenómeno, allí entre los escombros de manera impune. Hartas de leer que los soldados birmanos violan reiteradamente a las mujeres rohinyás , una comunidad expuesta a una fuerte represión y a la extrema violencia.

En 2009 Amnistía Internacional documentaba violaciones y otros actos de violencia contra las mujeres y las niñas de los campos de refugio de Dafur, arriesgándose a las agresiones de los habitantes de las cercanías y de miembros del Ejército Nacional de Chad.

Podría hacer una lista demasiado larga con localidades distintas, diferentes conflictos, fenómenos y situaciones ; pero todas coinciden siempre en algo: mujeres y niñas son violadas, humilladas y asesinadas de forma sistemática.

No vayan a pensar que ” Las estaciones consuelos”, los campos de refugiadas y la “ casa rosa” ” de los apartamentos de los miembros de Oxfom están tan lejanas. Las podemos ver en cada club de carretera, en El Retiro, en las calles de nuestras ciudades y en cualquier callejón. Esas luces de colores que iluminan las estancias para hombres son como el ruido de las máquinas tragaperras para un ludópata, los atrae, los absorbe y les hacen perder el control ; con una diferencia, los que violan y prostituyen no son enfermos, son hombres acostumbrados desde que el mundo es mundo a creer que las mujeres son producto de una mercancía lícitamente concebida para ser comprada a demanda. A algunas no nos ha sorprendido la noticia de Oxfam, porque sabemos que la prostitución siempre ha estado presente en la mujer en cada miseria. El escándalo de Oxfam en Haití ha destapado otras 120 denuncias de abusos en ONG británicas , Save the children, Cruz Roja o Crithian Aid.
He visto mucho indignado por lo inmoral del asunto, dinero destinado a una organización para ayudar, no para prostituir , como si los ejércitos no fueran financiados con presupuestos públicos ; pero , sin embargo, no se profundiza en la complejidad que supone esta estructura. Una estructura diseñada para que los hombres violen por todas las vías, bien en condiciones de extrema vulnerabilidad o a través de la legitimidad que ofrecen los gobiernos para que esto se produzca. Dulcificar el discurso es engañarnos, la prostitución es y será el símbolo más claro donde se reúnen todas las violencias juntas hacia la mujer.

¿Acaso alguien cree que las mujeres de los prostíbulos y las calles han elegido libremente? . El 80% de las mujeres que ejercen la prostitución en España lo hacen contra su voluntad según los datos de Anesvad. Si usted consume prostitución, no es menos miserable que el resto de los arriba nombrados.

Alicia Díaz

Deja un comentario