Opinología feminista

– Buenas tardes, vengo por el puesto de trabajo de decorador de interior
– Bien, veamos su curriculum
– He visto todos los capítulos de “Tu casa a juicio” y además soy mu polifacético. También sigo el show de las Kardashian, que hablan con muchos decoradores.

¿Alguien contrataría a nadie con ese bagaje intelectual y laboral?

Y sin embargo vemos como supuestos y sesudos comentaristas, mujeres que no han leido un libro de Simone de Beauvoir, o estrellas de mayor o menos nivel ( ejem, ejem), se dedican a lanzar opiniones sobre feminismo sin sonrojarse lo más mínimo.Es más, en algunas ocasiones, ufanándose de ser feministas porque si, porque hacen lo que quieren, porque nadie ha decidido por ellas sobre lo que tienen que estudiar, lo que tienen que ponerse o elegir el nombre del perfume que quieran lanzar.

Desde la más absoluta perplejidad leemos comentarios en redes sociales que cuestionan las bases mismas del feminismo sin saber quien fue Olympe de Gouges.
Que un hombre que vota a Podemos le diga al movimiento feminista del Partido Socialista que en vez de copiar el color de SU partido lo que deberían hacer es copiar su programa puede parecer una anécdota.

 

 

Que otro hombre diga que el feminismo es demagógico porque “que iban a saber las mujeres de hace doscientos años sobre la vida de hoy en dia”, y cuando se le da amablemente el nombre de feministas actuales ( Ojo al dato, que muchas de ellas…¡¡¡TIENEN TWITTER!!!) responda que no lee libros porque no quiere que le adoctrinen, se acerca más a la astracanada.

 

 

 

Pero que mujeres que se declaran feministas no sepan ni siquiera que hubo mujeres que fueron asesinadas por la defensa de los derechos de las mujeres es directamente desolador.
Mujeres que dicen que el canal de Ylenia acerca a las jóvenes al feminismo.

Ylenia y su canal acercan a las jóvenes al feminismo.

Señoras, eso es como decir que McDonald´s  adentra a la gente en la gastronomía.

Seamos serias, por favor.

 

Seamos serias, porque mientras se discute si Ylenia, o Beyoncé son feministas, a las mujeres se nos sigue asesinando, no por nuestro género asignado, sino por nuestro sexo biológico.

Cada año miles de mujeres mueren debido a abortos inseguros por no permitir la ley de su país hacerlo de manera segura y gratuita.
La cifra de adolescentes embarazadas en vez de disminuir, avanza porque nadie les ha hecho entender que a su pareja, noviete o rollete le puede decir NO.
Millones de mujeres son violadas a nivel mundial porque han dicho NO pero el machito de turno no lo ha aceptado.
Las cifras de feminicidios a nivel global son de tal magnitud que la ONU lo califica de pandemia.
Las violaciones a lesbianas para “reconvertirlas” no está penada por muchos países. Y en muchos otros, no sólo está tolerada sino que se promueve en “clínicas de reconversión” perfectamente legales.
Miles de fetos son abortados porque en la ecografía se ha detectado que serán niñas. Hasta tal punto, que la India, por ejemplo, ha prohibido legalmente informar del sexo del feto. Penosa solución, ya que en vez de abortar al feto, bien abandonan a la niña en hospicios malolientes e insalubres o directamente las matan.
En China se han encontrado con que debido a la política del hijo único, si nacía una niña era abandonada o asesinada hasta que nacía el ansiado varón, y ahora hay millones de varones que no tendrán pareja. Lo cual crea un gravísimo problema de violaciones, porque, como ya sabemos, el hombre “no se sabe controlar”.

Asistimos con impotencia a sesudos debates sobre cual debe ser la insignia del paro del próximo 8 de Marzo, mientras niñas y mujeres son violadas, secuestradas y asesinadas en zonas de guerra.
Quizás debería preocuparnos mucho más que un sindicato nos convoque “amablemente” la huelga para que si paramos no sea absentismo y no nos puedan despedir.
No hemos pedido su ayuda, pero ahí están ellos para recordarnos que sin su “dádiva solidaria” nos arriesgamos a que nos despidan.
Cuando se convocó la huelga ya sabíamos a lo que nos exponíamos. O al menos eso querríamos creer. Querríamos creer que todas sabemos que como mujeres es otro de los riesgos al que nos enfrentamos.
Así que no,muchas gracias pero ni hemos pedido ni deseamos vuestra ayuda.
Sabemos a que nos exponemos y los riesgos a los que nos enfrentamos. Entramos en esto con los ojos bien abiertos,y si las mujeres de Rusia fueron las que empezaron la revolución rusa en 1917 al salir a protestar pacíficamente contra la escasez de alimentos para su prole , quisiéramos creer que los hombres, (tarde, como siempre) se unirán a nosotras.

 

Obreras de la fábrica de Putilov, Petrogrado, 2 de febrero de 1917.

 

Y esta vez estaremos preparadas.
Esta vez no nos dejaremos engañar por los cantos de sirena que lanzarán los aliados pretendiendo que sus demandas son más urgentes.
Esta vez diremos bien alto y bien claro, que primero las mujeres.
Porque, señoras y señores, eso es el feminismo:
Un movimiento de, por, y para todas las mujeres.

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